El Real Madrid ha logrado vencer al Rayo Vallecano en casa en un partido polémico que se ha alargado hasta el minuto 104. Los de Álvaro Arbeloa han sufrido los mismos problemas que han arrastrado desde el inicio de la temporada. Los visitantes plantaron cara aprovechando las oportunidades que los blancos les dejaron y habían conseguido marcharse a casa con un valioso punto hasta el penalti final que transformó Kylian Mbappé.

Sin ideas y sin intensidad
A pesar de haberse llevado los 3 puntos, el Madrid planteó un partido en el que se echaron de menos muchas cosas en su planteamiento. Los merengues se relajaron con el gol inicial de Vinicius Jr. y concedieron la única ocasión que necesitó el Rayo para empatar el partido. A partir de ese momento, los locales mostraron los mismos problemas de siempre para finalizar las pocas jugadas de peligro que lograron crear, dependiendo de los centros al área que no encontraron rematador y con muchos errores en todas las transiciones del juego.
El Santiago Bernabéu se enfureció desde el primer minuto con los jugadores del Madrid, que ni siquiera con la expulsión de Pathé Ciss por una entrada desmesurada sobre Dani Ceballos logró aprovechar sus ocasiones. Sin ideas ni intensidad, los blancos no consiguieron atravesar la defensa visitante e intentaron la heroica a la desesperada. Con la aparición de un monumental Courtois, el Madrid logró aprovechar el penalti señalado por la patada de Nobel Mendy a Brahim al intentar sacar el balón del área, con un Mbappé que no falló la última oportunidad que tuvieron. El partido finalizó con la expulsión de Chavarría por una doble amarilla por empujar a Rodrygo con el balón parado.
El Madrid gana un partido que le permite mantenerse en la lucha por la Liga a un solo punto de distancia del Barça, pero los problemas de su conjunto siguen acechando al club. Una defensa que permite muchas ocasiones decisivas a los rivales, un centro del campo con poca identidad, y ahora con la lesión de Bellingham, y un ataque que padece para sentenciar las ocasiones de gol. Y sobre todo, una afición que en los partidos de local muestra su disgusto con la situación del club que se extiende ya desde el inicio de la temporada, pasando por la destitución de Xabi Alonso y llegando a partidos como el de hoy.
