No ha habido milagro de Pep Guardiola en el Etihad Stadium. El Manchester City no solo no ha remontado la eliminatoria de los octavos de final de la UEFA Champions League contra el Real Madrid, sino que no ha sido capaz ni de ganar el partido (1-2). Después de la dura derrota en el Estadio Bernabéu en la ida por 3-0, el City salió enchufado para intentar marcar goles de inmediato. En lugar de eso, el conjunto inglés se encontró en los primeros minutos con dos polémicas arbitrales en contra, en dos posibles penales a favor no señalados. En cambio, Bernardo Silva sí que terminó expulsado por haber bloqueado un tiro del Madrid con la mano. Además, en el penal pertinente, Vinicius Jr. adelantó a los merengues.

El partido ya quedó decidido en esta jugada. El Madrid tenía un gol a favor, por lo tanto, el City debía marcar cuatro para igualar la eliminatoria, y con un jugador menos. Aunque Erling Haaland empató el duelo al final de la primera mitad, en la reanudación los de Pep Guardiola se quedaron muy lejos de la remontada imposible. En lugar de eso, Vinicius dio el golpe de gracia definitivo a los ingleses con un gol al final del partido.
El Madrid, la bestia negra de Guardiola
Aunque Guardiola se había convertido en la bestia negra del Madrid y, en parte, continúa siéndolo, también el Madrid se ha convertido en la bestia negra de Guardiola. En las últimas tres ediciones de la Champions, los merengues han sido los verdugos del Manchester City. Hace dos años, en los cuartos de final, los blancos derrotaron a los ingleses en los penales. La temporada pasada, en los dieciseisavos de final, el Madrid fue muy superior, de la misma manera que ha sucedido este curso, aunque los mancunianos partieran como favoritos. El hecho de que se encuentren constantemente en la Champions facilita que haya eliminaciones de un lado y del otro, pero en los últimos años la balanza se está inclinando del lado merengue.

