Punto final al susto de los pericos. Finalmente, la denuncia de LaLiga al Real Club Deportivo Espanyol por el lanzamiento de objetos durante el derbi contra el Fútbol Club Barcelona ha quedado resuelta por el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) con solo una multa de 300 euros, ya que ninguna de las botellas impactó contra un jugador o técnico del Barça. En total, la patronal había alertado de hasta dieciséis momentos conflictivos, pero la sanción para el Espanyol ha quedado en un castigo leve. Cabe recordar que el RCDE Stadium está advertido de cierre por antecedentes similares, pero la RFEF ha desvinculado los hechos de este derbi con esta amenaza de clausura.

En el informe de la competición presidida por Javier Tebas, constaban los siguientes cánticos ofensivos: «Puta Barça», «Ser del Barça es ser un subnormal», «Joan Garcia, hijo de puta» y «Queremos la cabeza de Joan Garcia». Se especificaba que los insultos comenzaban desde el Gol de Cornellà, la zona del estadio donde están ubicados los ultras del Espanyol, pero que habían sido replicados por otras partes de la grada. El informe de LaLiga también denunciaba la encendida de un bote de humo en el minuto catorce del partido, la exhibición de carteles ofensivos dirigidos a Joan Garcia -con ratas blaugranas- y el lanzamiento de botellas llenas hacia los jugadores del Barça en la celebración de los goles del conjunto blaugrana. Este último hecho era el que más preocupaba, pero ha quedado en solo una multa de 300 euros.
Las medidas de seguridad del Espanyol
En este sentido, cabe tener en cuenta que en el mismo informe también había una especificación que ha sido la que ha librado al Espanyol de responsabilidades mayores en los incidentes del derbi. En el texto, constaba que el club perico había emprendido medidas para intentar impedir actos violentos, como la instalación de redes protectoras en los dos goles del RCDE Stadium. Gracias a esto, el club ha evitado sanciones más elevadas.

