El Real Club Deportivo Espanyol mantiene la pésima racha de 2026, año en el que aún no ha sido capaz de ganar ni un solo partido. Contra el Mallorca, rival que, hasta este partido, estaba en zona de descenso, parecía que se podía romper esta dinámica. Los pericos se adelantaron en la primera mitad con un gol de Charles Pickel que llevó al conjunto blanquiazul por delante en el marcador al descanso. Parecía que la situación estaba más o menos controlada para el Espanyol, con un Mallorca necesitado, pero poco incisivo.
Derrota polémica del Espanyol en Son Moix (2-1)
Todo cambió cuando solo habían pasado nueve minutos de la reanudación. El mismo Pickel, héroe y verdugo de los pericos esta tarde de domingo, vio la tarjeta roja directa tras cometer una entrada muy dura sobre Omar Mascarell. Esto dio al Mallorca el empuje que necesitaba para ser más incisivo. Solo tuvieron que pasar diez minutos para el gol balear. Pablo Torre chutó desde fuera del área, el balón rebotó contra la defensa del Espanyol y se coló en el fondo de la portería. La acción, sin embargo, estuvo rodeada de mucha polémica. El VAR llamó al árbitro De Burgos Bengoetxea para revisar la jugada por una posible falta previa sobre Urko González que parecía muy clara. No obstante, después de mirárselo durante mucho tiempo, mantuvo la decisión inicial de dar el gol como válido.

El partido se enrareció de mala manera tras este gol tan polémico. Los jugadores del Espanyol, indignados con el árbitro, se quejaron abundantemente. Durante muchos minutos no se jugó a nada y llegaba la recta final del duelo. Fue entonces cuando Samú Costa recibió un pase fantástico de Mascarell y definió a la perfección. Era ya el minuto 88 y el Espanyol no pudo reaccionar. Los locales se llevaron la victoria y los pericos continúan sin ganar.

