El Manchester City de Pep Guardiola ha caído de manera clara en su visita a Old Trafford en el derbi de Manchester contra el United (2-0). El primer día de Michael Carrick en el banquillo de los red devils no pudo ser mejor, mostrando una mejor versión de lo que se había visto hasta ahora. Los goles de Bryan Mbeumo y Patrick Dorgu en la segunda parte fueron suficientes para el triunfo local, dejando en una situación muy complicada a los citizens, que acumulan cuatro jornadas sin ganar en la Premier League y se alejan, y mucho, de sus aspiraciones de ganar la competición doméstica. Si este mismo sábado el Arsenal ganara su partido, los de Guardiola se quedarían a nueve puntos del líder.
La crónica del Manchester United 2-0 Manchester City
El partido tuvo en todo momento un color rojo y, desde el principio, el United ya avisó con un cabezazo de Harry Maguire que chocó con el poste. Los locales tuvieron el dominio de la posesión y mostraron un fútbol que hacía tiempo no se veía en Old Trafford. A pesar de eso, y aunque crearon algunas ocasiones, el City tuvo un par de avisos en la portería contraria al final de la primera parte, aunque terminó sin goles, con dos anulados por fuera de juego al United, primero a Amat Diallo y luego a Bruno Fernandes, revisados por el VAR después de que hubieran sido dados por válidos.

En la reanudación, el portero del City, Gianluigi Donnarumma, se convirtió en el héroe de los suyos con grandes paradas, pero finalmente no pudo evitar el primero del United ante el delirio de Old Trafford. Los red devils culminaron un contragolpe perfecto, con Bruno Fernandes enviando el balón hacia Mbeumo y el camerunés definiendo a la perfección. Con el gol en contra, el equipo de Guardiola no pudo reaccionar, con un Erling Haaland totalmente desaparecido durante todo el partido, y 10 minutos después, Dorgu selló la victoria aprovechando una distracción de la defensa citizen. Incluso, podría haber sido una goleada, con Amad Diallo rematando al poste en el descuento y tras otro gol anulado al United, en este caso a Mason Mount, poco después de entrar al campo.

