El Fútbol Club Barcelona ha salido vivo de Newcastle en el partido de ida de los octavos de final de la UEFA Champions League y la eliminatoria para estar en los cuartos de la máxima competición continental se decidirá en el Spotify Camp Nou. Cuando todo parecía que el conjunto inglés vendría al feudo barcelonista con ventaja tras el gol de Harvey Barnes en los últimos minutos, un penalti forzado por Dani Olmo en la última jugada del duelo ha servido para que Lamine Yamal empatara el marcador y el Barça haya sacado petróleo de un enfrentamiento nefasto. En gran parte, por el aspecto físico, que está en el punto de mira desde hace días.
Un Barça muy cansado ha salido vivo de Newcastle en la Champions
Hace tan solo una semana, el equipo de Hansi Flick realizó un esfuerzo sobrehumano en el intento de remontada contra el Atlético de Madrid en la vuelta de las semifinales de Copa. En aquel duelo en el Spotify Camp Nou, muchos jugadores terminaron absolutamente derrotados, lo que provocó que, al cabo de unos días, en el enfrentamiento de Liga contra el Athletic Club el pasado sábado, el técnico alemán tuviera que hacer algunas rotaciones. En este partido contra el Newcastle, y a pesar de que Flick ha puesto su mejor once posible sobre el césped, se ha visto claramente que el Barça no se encuentra en su plenitud física.

Un caso muy claro ha sido el de Pedri González, que aunque el duelo aún estaba 0-0, fue sustituido cuando faltaban 20 minutos, un cambio que, probablemente, estaba planificado con el cuerpo técnico para evitar una sobrecarga excesiva. Unos minutos después, fue Marc Bernal, quien en los últimos partidos ha sido titular indiscutible en el centro del campo, pidió el cambio, pero no fue por lesión, sino por agotamiento. Este revés del Barça en Newcastle, además de aspectos técnicos, también se puede enfocar en un equipo muy cansado por el esfuerzo que se ha realizado en los últimos enfrentamientos.



