El Fútbol Club Barcelona ha quedado prácticamente eliminado de la Copa tras encajar un 4-0 muy doloroso en la ida de las semifinales contra el Atlético de Madrid en el Estadio Metropolitano. Aunque los blaugranas intentarán darle la vuelta en el Spotify Camp Nou dentro de tres semanas, será muy difícil remontar la eliminatoria. En este partido de ida, los colchoneros han sido muy superiores a los culés y hay pocas excusas que valgan. Sin embargo, sí ha habido algunas polémicas que han perjudicado los intereses del conjunto blaugrana.
El VAR y el arbitraje
El caso más sonado es la revisión del gol de Pau Cubarsí al inicio de la segunda parte. El Barça ha salido muy concentrado y muy intenso del vestuario, después de haber encajado ya los cuatro goles del Atlético, con la intención de recortar distancias. De inmediato, Cubarsí ha marcado un gol en una jugada enredada. Cuando todo hacía pensar que el gol subiría al marcador, el VAR ha comenzado a revisar un posible fuera de juego muy ajustado tras un toque de Robert Lewandowski. Los árbitros han tardado casi diez minutos en trazar las líneas para acabar anulando el gol. Esto ha dejado al Barça muy tocado. La reacción de los blaugranas ha quedado totalmente diluida y ya han bajado los brazos.

Llama mucho la atención que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) no haya contratado el fuera de juego semiautomático para la Copa y que haya pasado algo como esto, con una revisión larguísima del VAR que atenta contra el desarrollo normal de un partido de fútbol. Además, a esto se suma la permisividad del árbitro Martínez Munuera, que no ha castigado con amonestaciones muchas entradas al límite del reglamento del Atlético, lo que ha permitido que los colchoneros jugaran muy agresivos.
El césped del Metropolitano
Finalmente, también cabe mencionar el estado del césped del Estadio Metropolitano: deplorable. Si bien es cierto que el terreno de juego afecta por igual a ambos equipos, también es verdad que el estilo de juego del Barça necesita que el balón corra de manera fluida, lo que no ha pasado en este partido. Muchos pases quedaban frenados y, además, también ha habido muchos resbalones. Además, el césped también ha afectado a los blaugranas en el primer gol, cuando Joan Garcia se ha tragado un pase atrás de Eric Garcia. Cuando el balón debería haber ido raso, ha hecho unos botes muy extraños que han influido en el mal control del portero catalán.


