El Spotify Camp Nou. 16:15 de un domingo. Una tarde con la familia, los amigos y los culés. Porque juega el Barça y no es un partido más de Liga, es el primer partido en casa del año. Se dice que como en casa en ningún lugar, y es verdad. Volver al Spotify Camp Nou siempre es especial. No importa que el estadio siga en obras, porque representa perfectamente el pasado, el presente y el futuro. El futuro de un equipo que hoy volverá a dormir como líder de la Liga gracias a un gran partido del conjunto blaugrana que ha servido para ganar 3-0 a un Oviedo que ha plantado cara, pero no ha sido suficiente.

El ambiente del Spotify Camp Nou acompaña al Barça a la victoria
La jornada 21 de la Liga EA Sports ha comenzado con mucha pausa. El protagonismo del partido ha estado en las defensas que cortaban cualquier ataque y un árbitro que ha detenido el partido seguido. El inicio de la tarde ha pronosticado una jornada lenta y calmada, pero esta era solo una calma que acumulaba todo lo que llegaría más tarde. El Oviedo ha tratado por todos los medios poner en problemas a los culés, pero los tiros de un Hassan que ha encabezado el ataque visitante no han sido suficientes para poner en peligro la portería defendida por Joan Garcia. El descanso ha llegado para cambiar la dinámica de un partido donde la emoción residió, hasta ese momento, estaba ausente.
La segunda parte no ha sido otra cosa que un regalo de los jugadores. Un regalo de bienvenida para el nuevo año en el templo culé. La intensidad que había faltado en la primera parte hizo acto de presencia en la segunda. Y con esta, los goles. Dani Olmo ha abierto la caja de Pandora y aparecieron los monstruos. Raphinha se ha quitado, literalmente, el sombrero y Lamine ha hecho una chilena que ha hecho estallar en gritos un festivo Camp Nou. Con este 3-0 los cánticos de las reducidas gradas han opacado los asientos no disponibles por la obra. El Camp Nou había vuelto y los aficionados han cantado y gritado con la fuerza necesaria para sustituir el vacío de los fans que aún no han podido asistir. Y para silenciar una tormenta que no ha podido arruinar la fiesta de los culés. El Spotify Camp Nou había vuelto, el Barça había ganado. El equipo ha dado la bienvenida a los aficionados y estos le han dado de vuelta su acompañamiento durante toda la tarde demostrando que no importa que el partido haya comenzado sin emoción o que la tormenta haya aparecido en el horizonte: no hay nada como volver a casa.
