El Futbol Club Barcelona ha dejado escapar el liderazgo de la Liga después de perder en Montilivi contra el Girona Futbol Club. Más allá de la polémica arbitral, que ha marcado el tramo final del partido y que ha despertado la indignación de los culés, ya que el segundo gol de los locales no debería haber subido nunca al marcador, la actuación de los de Hansi Flick también ha dejado mucho que desear. El Barça ha mantenido la misma línea desastrosa de la derrota en la Copa ante el Atlético de Madrid y el Girona lo ha aprovechado a la perfección para dañar una y otra vez con sus ataques. Por este motivo, muchos jugadores blaugranas han rendido a un nivel bajísimo, desde el centro del campo hasta la delantera. Ahora bien, los culés se han fijado especialmente en un nombre: Lamine Yamal.
Lamine Yamal, el gran señalado del Girona-Barça
Cuando el joven delantero catalán atravesaba el mejor momento de su carrera, con una racha de goles y de juego sin precedentes, el partido del Atlético rompió esta dinámica. Contra el Girona, ha pasado lo mismo. Aunque ha estado muy activo, ha repartido pases excelentes y ha generado ocasiones de gol, ha fallado cuando no debía fallar: en los momentos decisivos. En la primera mitad, los culés se han desesperado después de ver cómo erraba un mano a mano clarísimo que lanzó contra el cuerpo de Paulo Gazzaniga, portero del Girona. Pero ha sido aún peor lo que ha pasado en el tiempo de descuento antes del descanso, cuando pidió lanzar un penalti que había provocado Dani Olmo y lo falló, enviando su tiro al palo.

Lamine Yamal, al igual que el equipo, no está pasando por un buen momento. Como Flick ha dicho en rueda de prensa, los jugadores están cansados y están notando mucho las bajas, sobre todo la de Pedri González, que es quien aporta criterio al centro del campo. Sin él, el resto de futbolistas buscan continuamente a Lamine en el extremo, pero él solo no puede decidir los partidos. Esto hace que intente la jugada individualmente todo el tiempo, que no lo consiga y que se frustre. Cuando el equipo recupere el orden, Lamine Yamal volverá a tener los espacios necesarios para ser el jugador diferencial que debe ser.

