El nuevo formato de la UEFA Champions League es un gran acierto y esta noche lo ha demostrado. Del mismo modo, el Fútbol Club Barcelona de Hansi Flick es un equipo muy divertido y esto también ha vuelto a quedar demostrado. ¡Qué espectáculo se ha vivido en el Spotify Camp Nou y qué emoción! Los azulgranas hicieron una primera parte muy mala contra el Copenhague en la última jornada de la fase de liga de la Champions y, durante unos minutos, parecía que estaban fuera de los ocho primeros clasificados. Sin embargo, una reacción inmejorable en la reanudación, donde se notó más que nunca la mano de Hansi Flick, provocó que el Barça no solo remontara, sino que goleara (4-1). Gracias a los resultados de los rivales directos, los culés terminaron esta noche vibrando en el quinto lugar de la tabla, un resultado impensable hace unas semanas.
La crónica del Barça-Copenhague (4-1)
El Barça salió con un once muy reconocible, excepto el centro del campo, que fue de circunstancias debido a las bajas de Pedri González y Frenkie de Jong. Por este motivo, Eric Garcia jugó de pivote, mientras que Dani Olmo y Fermín López fueron los interiores. Y, quizás debido a estas novedades en el centro del campo, el Barça fue incapaz de contemporizar el duelo en el tramo inicial y cometió un error fatal. Jules Kounde perdió un balón imperdonable y, en el contraataque, Viktor Dadason recibió un pase al espacio frente a la línea adelantada azulgrana, que no tiró bien el fuera de juego, y definió a la perfección en el mano a mano con Joan Garcia.
Era apenas el minuto cuatro y cayó un jarro de agua fría sobre el Spotify Camp Nou, para enfriar aún más un ambiente que ya era gélido debido a las bajas temperaturas. La reacción del Barça, sin embargo, fue la adecuada. Los culés se lanzaron al ataque ante un Copenhague absolutamente cerrado y empezaron a tener ocasiones enseguida. Ahora bien, la precipitación y las ganas de marcar jugaron una mala pasada a los azulgranas, que se equivocaron en los metros finales. Robert Lewandowski erró un mano a mano clarísimo, algo poco habitual en él. Después, Dominik Kotarski hizo una gran parada para evitar que entrara un tiro envenenado de Dani Olmo y, pocos minutos después, Raphinha no pudo completar una acción ofensiva bastante clara.
Los minutos pasaban y, aunque el control del Barça era total y la sensación era que el gol estaba cerca, la prisa hacía que los jugadores azulgranas tomaran cada vez peores decisiones. La precipitación era todo lo que guiaba al Barça. La única jugada eran balones a Lamine Yamal, que hacía lo que podía -y lo hacía muy bien-, pero estaba demasiado solo. No había ninguna combinación interior y, de esta manera, es muy difícil que el Barça pueda hacer daño. A pesar de ello, las llegadas azulgranas eran constantes y hubo una clarísima con un tiro desde la frontal del área de Eric Garcia que se estrelló contra el travesaño. Justo después, una jugada enredada en el interior del área de los daneses también estuvo a punto de terminar en gol de Fermín, pero nada de nada.
Todo esto, con un arbitraje muy cuestionable, con un criterio poco sólido entre qué era falta y qué no lo era, lo que perjudicó al Barça en varias ocasiones. Sin embargo, la primera parte de los azulgranas fue muy mala e inexcusable. El conjunto culé echó mucho de menos el criterio que aporta Pedri en el centro del campo y, de esta manera, los minutos continuaron pasando, cada vez con más frustración y desesperación, hasta que se llegó al descanso con la derrota momentánea en el marcador. Y eso era una lástima, ya que los marcadores de los rivales directos estaban favoreciendo al Barça muchísimo…

La salida del Barça desde los vestuarios fue insuperable. Marc Bernal entró en lugar de Eric Garcia, que había recibido un golpe en la cabeza en la primera parte, y Dani Olmo retrasó su posición para ayudar en la construcción. Esto cambió por completo la imagen del Barça, que mantuvo la actitud de la primera parte de querer marcar un gol sí o sí, pero lo combinó con un orden y criterio en el centro del campo que no había tenido hasta el momento. De esta manera, el primer aviso del Barça llegó enseguida, con una doble ocasión de Lamine Yamal y Marc Bernal. Justo después, otra vez Lamine, inició un ataque rápido desde la banda y, esta vez sí, regaló el gol a Lewandowski, que no perdonó.
Los jugadores del Barça celebraron el empate con la rabia de haberse quitado un primer peso de encima, pero con la urgencia de ir rápidamente por el segundo. Los azulgranas continuaron lanzados al ataque y rondaron el área de Kotarski una y otra vez. Tras algunos avisos más, el Barça mordió nuevamente. Lamine Yamal, con fortuna, marcó el esperadísimo segundo gol con un disparo con rosca que impactó contra un defensa y se coló en el fondo de la portería. A la vez, los otros resultados de la Champions continuaban sonriendo a los azulgranas y, con la victoria ya en el marcador, el Barça se colocaba quinto en la clasificación.
El Copenhague, que también se estaba jugando la vida, ya que con la derrota quedaba eliminado de la Champions, se abrió para buscar un gol y eso permitió que el Barça aún tuviera más ocasiones. Lamine Yamal continuó haciendo magia. Sirvió un centro magnífico para Lewandowski, a quien le hicieron un penalti claro. Raphinha lo transformó para sentenciar el duelo. El Barça sabía que, cuántos más goles, más opciones de quedar arriba en la clasificación de la Champions. Por eso, continuó atacando. Marcus Rashford, que entró en la segunda mitad, provocó una falta en el vértice del área que él mismo transformó con una rosca que Kotarski se tragó. De repente, el Barça estaba 4-1 en el marcador, después de hacer una segunda parte sensacional.
Este cuarto gol de los azulgranas no cerró el partido y la emoción continuó, ya que cada gol cuenta en este nuevo formato de la Champions. Por eso, un tanto a la salida de un córner del Copenhague apagó el Spotify Camp Nou. Sin embargo, la jugada fue enredada y se revisó enseguida. Después de unos minutos de incertidumbre, el gol quedó invalidado por fuera de juego. En los últimos instantes del duelo, Rashford aún envió un tiro al travesaño. Finalmente, victoria y goleada del Barça, que termina quinto en la Champions.

