El Fútbol Club Barcelona y el Atlético de Madrid se han enfrentado en un partido de Liga donde la Champions tenía más presencia que la competición estatal. Ambos equipos venían de ganar sus respectivas eliminatorias de los octavos de final esta misma semana. Los dos, por lo tanto, forman parte de los ocho mejores conjuntos de Europa y, además, el Atlético buscaba una victoria para volver a la zona Champions de la clasificación de la Liga. En este duelo con tanto regusto de Europa, el Barça ha enviado un mensaje claro a todo el continente: el equipo de Xavi Hernández puede hacer frente a cualquiera. Los azulgranas se han comido al Atlético en un Metropolitano que ha visto como su equipo era ampliamente superado por un Barça muy contundente (0-3).
La crónica del Atlético de Madrid-Barça (0-3)
El partido ha llegado después de una previa llena de contratiempo. Más allá del cansancio acumulado después del partido durísimo contra el Nápoles del pasado martes, Xavi ha tenido que improvisar con bajas de última hora. Joao Cancelo se ha quedado sin entrar enla convocatoria por unas molestias y, ya durante el calentamiento, Andreas Christensen también se ha lesionado. Xavi ha apostado por Héctor Fort en el lateral e Ilkay Gündogan como pivote.
Quizás por estos cambios inesperados, el inicio del duelo de los azulgranas ha sido muy errático. Sin ningún tipo de idea para salir de la presión del Atlético, los colchoneros han estado rondando la portería de Marc-André ter Stegen constantemente. Sin embargo, los defensas del Barça han estado a un buen nivel, sobre todo Pau Cubarsí y Jules Koundé, que han estado excelsos, manteniendo la buena dinámica de las últimas jornadas.
El Atlético, además, ha perdonado dos ocasiones clarísimas. Primero, un remate de Pablo Barrios desde la frontal del área que se ha marchado frotando el palo. Estaba solo y parecía más fácil meterla entre los tres palos que fuera. Lo mismo le ha pasado a Álvaro Morata, que ha desaprovechado una posición muy favorable para marcar y su chut tampoco ha obligado a Ter Stegen a lucirse, ya que ha se marchado desviado, fuera de la portería.
Después de estos minutos dudosos, donde la defensa del Barça ha brillado mucho más que los atacantes, los culés se han puesto las pilas. Han avisado Fermín López y Raphinha, que, del mismo modo que han hecho los jugadores del Atlético, no han podido aprovechar dos ocasiones claras. A la tercera, pero, el Barça no ha perdonado. Gündogan se ha inventado un pase sensacional para Robert Lewandowski. El polaco, desde el extremo, solo ha tenido que dejar la pelota atrás para un Joao Félix que solo ha tenido que empujarla al fondo de la red. Nuevamente, el jugador del Barça cedido por parte del Atlético, le ha marcado un gol a su club de propiedad, como ya pasó en la ida.
De la primera parte hay que destacar también una nueva expulsión a Xavi Hernández. El entrenador del Barça ha protestado reiteradamente varias acciones desde el principio del partido. Primero lo han avisado, después lo han amonestado con una tarjeta amarilla. Él, pero, ha continuado insistiendo en sus quejas a los árbitros y, finalmente, ha acabado expulsado por su reiteración en las protestas. Su hermano Òscar ha tenido que ocupar su lugar en el banquillo.

Al descanso, las sensaciones han estado de un partido igualado, de dos equipos de resaca por la jornada de Champions intersemanal, donde el Barça sencillamente ha estado más acertado que el rival. En la reanudación, pero, los azulgranas han dado un paso adelante y han apostado mucho más por la victoria que el Atlético. En la que ha sido casi la primera jugada de la segunda parte, Raphinha ha aprovechado un grave error de la defensa colchonera para robar la pelota, pasársela a Lewandowski en el interior del área y, con un gran movimiento y un chut todavía más bueno, el polaco ha hecho el segundo.
El gol ha sido un golpe moral muy duro para el Atlético, ya que ha llegado justo después del descanso y las indicaciones del Cholo Simeone en el vestuario no han servido de nada. A los colchoneros les ha costado diez minutos volver a crear peligro, pero cuando lo han hecho, ha estado con una acción muy clara. Ter Stegen se ha vestido de héroe para hacer una de las intervenciones más increíbles de su carrera. Primero, ha puesto una mano abajo para parar un chut potente y colocado de Marcos Llorente. Después, se ha levantado rápidamente para parar el remate de Memphis Depay en el rechace.
Lewandowski, que ha hecho un partidazo, se ha encargado de sentenciar el partido. Primero, lo ha intentado después de un pase directo de Ter Stegen que no ha podido aprovechar. Poco rato después, en el minuto sesenta y cinco, se ha inventado un centro fantástico que ha caído con nieve en la cabeza de Fermín. El centrocampista andaluz ha enviado su remate al fondo de la red y el partido ha quedado absolutamente liquidado. Todavía quedaban muchos minutos, pero no ha pasado casi nada destacable. En la última jugada del duelo, el colchonero Nahuel Molina ha sido expulsado por hacer caer a Vitor Roque cuando estaba a punto de rematar en el mano a mano con Oblak. 0-3 en el Metropolitano y el Barça confirma que se encuentra en el mejor momento de la temporada.

