Lamine Yamal se puede convertir este próximo fin de semana en el futbolista más joven en debutar en una Eurocopa. Aun así, todo parece indicar que el de Mataró no siente la presión, acostumbrado a ser un jugar precoz, y se muestra divertido y tranquilo. Así se le ha visto en un test de la revista GQ en que podemos conocer las intimidades del extremo del Barça, como por ejemplo los objetos que siempre le acompañan. Lamine Yamal ha sorprendido a todo el mundo cuando se ha sacado del bolsillo una T-16.

El jugador azulgrana dice que la utiliza «para poder ir a todas las estaciones de tren y bus. Me la hizo mi madre y la usaba para todo: para ir a entrenar, para quedar con los amigos… Iba a la Masía con la T-16″. Pronto, Lamine Yamal cumplirá los 17 años y tendrá que cambiar la tarjeta que solo es válida entre la población de entre 4 y 16 años y, sin poder conducir todavía, veremos si continúa usando el transporte público.
Lamine Yamal, un niño normal de dieciséis años con una fama insospechada
El de Rocafonda también ha explicado qué le gusta hacer en el tiempo libre y no es diferente a otros muchos jóvenes del 2007. Entre sus bienes más preciados destaca la videoconsola: «Cuando iba a sexto de primaria, me regalaron la PS4 y desde entonces soy un viciado del Fortnite», reconoce. También ha tenido tiempo de hablar de sus gustos musicales, que dependen mucho de con quien pasa el rato. Eso sí, siempre suena el rap y el trap a fondo: «Con los amigos escucho Morad; para motivarme antes de un partido, el puertorriqueño Myke Towers; y con la familia, Eminem o 50 Cent«. Hace pocos días ya despertó muchas sonrisas cuando explicó que una de las cosas que se había llevado a la Eurocopa son los «deberes de verano». Y es que, recordémoslo, Lamine Yamal, por mucho que triunfe, todavía es un niño.
