Món Esport
El Girona derrota a un Barça horrible y le quita el liderato (2-1)

El Futbol Club Barcelona continúa en la caída libre en la que entró la semana pasada tras ser goleado contra el Atlético de Madrid. Esta vez, al menos, el beneficiado ha sido un equipo catalán. El Girona Futbol Club se ha aprovechado de un partido nefasto de los blaugranas para dar la sorpresa en Montilivi y derrotar al conjunto azulgrana (2-1), que de esta manera cede el liderato de la Liga al Real Madrid. Joan Garcia ha hecho una auténtica exhibición bajo palos, pero su partidazo no ha sido suficiente para impedir la victoria de los gerundenses. Eso sí, el segundo gol de los locales, el que les ha dado la victoria, subió al marcador gracias a un escándalo arbitral de proporciones épicas, cuando ni el árbitro ni el VAR vieron una falta previa clarísima.

La crónica del Girona-Barça (2-1)

Hansi Flick sorprendió con su alineación al poner a Raphinha de titular, cuando apenas regresaba de una lesión. Con él, la intención del Barça era clara: instalarse en el campo del Girona, presionar muy arriba tras pérdidas para evitar ataques rivales y trazar una buena línea de fuera de juego si los rojiblancos lograban pasar. A la hora de la verdad, la ejecución fue otra. El Barça, sin juego interior por la ausencia de Pedri González y con unos Frenkie de Jong y Dani Olmo negados en la construcción de la jugada, basaba sus ataques en pases arriesgados que a menudo terminaban en contrataques muy peligrosos del Girona y muy mal defendidos por los blaugranas. El Barça llegaba, sí, pero los locales respondían con convicción.

De esta manera, la primera parte fue muy entretenida para los espectadores neutrales, pero un auténtico sufrimiento para los seguidores de ambos equipos, ya que había ocasiones constantes a ambos lados. Por parte del Barça, Lamine fue quien avisó primero, con un disparo que se fue ajustado. Después, el mismo delantero catalán falló un mano a mano clarísimo, que detuvo Paulo Gazzaniga. Raphinha y Ferran Torres también tuvieron ocasiones claras. Algunas de ellas se fueron cerca del palo, mientras que otra del brasileño impactó directamente contra la madera. Parecía un milagro que el partido se fuera sin goles al descanso, pero es que aún lo fue más cuando Lamine falló un penalti en el tiempo de descuento -cometido por Daley Blind-, también al palo.

Por parte gerundense, también fue un milagro que no hubiera goles tras los primeros cuarenta y cinco minutos. El Girona leyó muy bien las debilidades del Barça. Básicamente, Míchel copió el plan de partido del Cholo Simeone que tanto daño hizo a los blaugranas la semana pasada en el partido contra el Atlético de Madrid. Bryan Gil y Viktor Tsygankov fueron un infierno para los laterales del Barça, Jules Kounde y Gerard Martín -que sentó a Alejandro Balde, señalado tras el desastre en el Metropolitano-. Sin embargo, Vladyslav Vanat fue incapaz de ser efectivo en los metros finales. Su desacierto y una actuación brillante de Joan Garcia mantuvieron la portería blaugrana a cero durante el primer tiempo.

Lamine Yamal, en un mano a mano con Gazzaniga | Europa Press
Lamine Yamal, en un mano a mano con Gazzaniga | Europa Press

En la reanudación se mantuvo exactamente el mismo guion que en la primera mitad. El Barça intentó ser un poco más agresivo en la presión, pero continuó igual de desordenado, así que el Girona tampoco tuvo grandes dificultades para salir de su campo. La única diferencia, sin embargo, fue que las ocasiones claras de gol se convirtieron en goles. Primero, Pau Cubarsí envió al fondo de la red un centro fantástico de Kounde. El remate del central catalán fue espectacular. Justo después, sin embargo, Lemar culminó un contrataque del Girona que terminó con un pase de la muerte imposible de fallar.

Tras el empate gerundense, el Barça intentó mantener un poco más la pelota, pero continuaba sin haber juego interior y los pases de los blaugranas eran básicamente horizontales. Cada vez que los de Flick intentaban arriesgar un poco más, siempre a la desesperada, el Girona llegaba con mucha facilidad al área culé. Los locales tuvieron ocasiones de sobra y clarísimas, pero Joan Garcia, que ya había sido brillante en la primera parte, elevó aún más su actuación en la segunda mitad. Primero, hizo una doble parada descomunal a los remates de Iván Martín y Vanat. Después, puso un pie espectacular a un disparo de Joel Roca que parecía un gol hecho.

Ahora bien, ceder todo el peso de un equipo a la inspiración de un portero no suele salir bien. La resistencia de Joan Garcia tuvo un límite y, finalmente, el Girona marcó el gol de la victoria en la recta final del duelo, obra de Fran Beltrán. Ahora bien, hay que poner muchos matices a esta diana, ya que, previamente, Kounde había recibido una falta clarísima en la frontal del área que debería haber invalidado el gol. Incomprensiblemente, y ante protestas reiteradas de jugadores y técnicos blaugranas, el VAR no llamó al árbitro César Soto Grado y subió al marcador. El Barça buscó el empate a la desesperada, pero ya era demasiado tarde. Al final del partido, Joel Roca terminó expulsado por una entrada muy fea sobre Lamine Yamal.



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