El Gran Premio de Catar de MotoGP ha estado rodeado de polémicas. La primera fue directamente la decisión de no suspender el fin de semana, a pesar de la situación geopolítica que rodea a los países del Oriente Próximo. Marc Márquez fue uno de los pilotos que alzó la voz para dejar clara la incertidumbre que vivía el paddock. El piloto de Cervera fue el último en llegar al circuito y aseguró que sería el primero en marcharse, a pesar de la posibilidad de salir del Circuito Internacional de Lusail con su noveno título de MotoGP bajo el brazo.
La siguiente polémica se produjo en la carrera sprint del sábado. En plena lucha por la primera posición, un contacto entre Márquez y Marco Bezzecchi provocó la caída del piloto italiano, cuando este intentaba adelantar al catalán para quitarle el liderato. A pesar de las quejas de Aprilia, los comisarios no sancionaron a Marc, que acabó ganando la carrera corta, justo por delante de Jorge Martín, su principal rival en la lucha por el campeonato.

Bezzecchi gana y se mantiene vivo en la lucha por el título
Con la caída de Bezzecchi, la victoria de Marc y la segunda posición de Martín en la carrera sprint, se abría la posibilidad de que el piloto catalán pudiera sentenciar el campeonato este domingo. Sin embargo, el Gran Premio ha terminado con un desenlace diferente. Bezzecchi se ha recuperado de la caída del sábado y se ha llevado la victoria en Lusail, con Márquez en segunda posición y Martín en séptimo lugar. El resultado ha evitado que el de Ducati pudiera celebrar el título en Catar, pero también le ha permitido ampliar el margen respecto a sus perseguidores. Marc llega a la próxima cita con 60 puntos de ventaja sobre Martín y 74 sobre Bezzecchi, de manera que los tres continúan teniendo opciones matemáticas de proclamarse campeones del mundo.
El campeonato viajará ahora hasta el Autódromo Internacional del Algarve, en Portimão, donde del 20 al 22 de noviembre se disputará el Gran Premio de Portugal. Será la penúltima cita del calendario y podría convertirse en el escenario de una nueva coronación de Marc Márquez. De hecho, el catalán tendrá una primera oportunidad el sábado 21 de noviembre. Si gana la carrera sprint portuguesa, se proclamará matemáticamente campeón del mundo, sin necesidad de esperar la carrera larga del domingo. Sería su décimo título mundial, el noveno en la categoría reina, y confirmaría su regreso a la cima del motociclismo tras años marcados por las lesiones.
