El Real Club Deportivo Espanyol ha perdido contra el Rayo Vallecano en su visita a Butarque en una primera parte para olvidar (2-1). El conjunto perico ha sido totalmente superado por los madrileños en los primeros 45 minutos del partido, y a pesar de que en la reanudación hubo una pequeña reacción que permitió un nuevo gol de Roberto Fernández, su sexto en la Liga, los blanquiazules no pudieron rascar ni siquiera un punto. El equipo de Manolo González ha sumado la tercera derrota del curso en la competición doméstica y no ha podido consumar el objetivo de situarse en posiciones europeas tras esta jornada.
La crónica del Rayo 2-1 Espanyol
Manolo González decidió introducir algunas rotaciones respecto al último partido y la jugada no fue positiva para el técnico del Espanyol. Con un césped en muy mal estado, el conjunto blanquiazul no salió nada bien en los primeros compases y lo pagó en el minuto dos. El Rayo abrió la lata tras aprovechar un mal rechazo de Gabriel Moscardo en el centro del campo y con Álvaro Garcia marcando en portería vacía después de cazar un balón muerto. Con el paso de los minutos, parecía que el Espanyol mejoraba un poco, pero todo fue un espejismo. Antes de llegar a la media hora de juego, una internada de Adrià Pedrosa dentro del área provocó el segundo para el Rayo. A partir de ahí, los pericos continuaron sufriendo e incluso los madrileños pudieron marcar el tercero al final del descanso, pero el travesaño salvó al Espanyol.

Para revertir la situación, Manolo realizó un triple cambio en la segunda parte, dando entrada a Bryan Zaragoza, Marcos Fernández y Edu Expósito. Esto animó al Espanyol y los blanquiazules parecieron un equipo totalmente diferente, con Roberto Fernández, el máximo goleador perico, reduciendo distancias con un gran gol en los primeros minutos de la reanudación. Sin embargo, este empuje que el equipo de Manolo tuvo en estos primeros compases de la segunda mitad no fue suficiente. El Espanyol tuvo algunas llegadas más al área del Rayo e intentó hasta el final, pero no tuvo la eficacia suficiente para poner el corazón en un puño a los de Vallecas. Además, el Espanyol terminó el partido con 10 por la expulsión por unas manos de Omar El Hilali y acabó sufriendo la tercera derrota de la temporada en la Liga.

