El Espanyol ha encajado la primera derrota de la temporada como visitante tras perder por 2-1 contra la Real Sociedad en Anoeta. Los blanquiazules han tenido que remar desde el principio después de un gol temprano de los locales, pero han logrado reaccionar antes del descanso gracias a Roberto Fernández. Los de Manolo González han competido durante buena parte del partido y han tenido opciones para volver a igualar el marcador después del 2-1, pero la Real supo defender la ventaja en el tramo final.

La Real Sociedad comenzó el partido con mucha intensidad y encontró el premio solo en el minuto 4. Una recuperación en el medio del campo permitió a los locales construir una rápida acción ofensiva que terminó con un pase de Oyarzabal hacia Barrenetxea, quien definió de primera y envió el balón a la escuadra. El gol obligó al Espanyol a dar un paso adelante. Los blanquiazules intentaron presionar más arriba y comenzaron a tener más presencia en campo contrario, pero la Real continuaba generando peligro, especialmente a través de Oyarzabal y Barrenetxea. Dmitrovic comenzó a tener protagonismo y evitó que los locales ampliaran distancias. Al minuto 30, incluso, el portero españolista necesitó la ayuda del travesaño para impedir el segundo gol tras un córner muy cerrado.

Manolo González en Anoeta. | Europa Press
Manolo González en Anoeta. | Europa Press

Roberto vuelve a aparecer

Cuando parecía que el Espanyol llegaría al descanso por detrás en el marcador, los de Manolo González encontraron el empate. En el minuto 44, una buena acción por la banda terminó con un centro de Javi Hernández al segundo palo. Allí apareció Roberto Fernández, quien atacó el espacio y se lanzó para rematar de manera cruzada y superar a Remiro. El delantero volvió a demostrar así su olfato goleador tras el doblete conseguido en la primera jornada contra el Levante. El 1-1 permitió al Espanyol irse al vestuario con una sensación muy diferente de la que había tenido durante los primeros minutos. La Real había dominado más la primera mitad, pero los blanquiazules habían logrado resistir e igualar el partido antes del descanso.

La segunda parte comenzó con la Real intentando recuperar el control. El Espanyol mantuvo una presión más avanzada e intentó dificultar la salida de balón de los locales, pero los de San Sebastián fueron ganando metros progresivamente. En el minuto 60 llegó el segundo gol de la Real. Oyarzabal volvió a ser protagonista con un gran pase en profundidad que dejó a Orri Óskarsson solo ante Dmitrovic. El delantero islandés no perdonó y ajustó su remate para establecer el 2-1. El gol dio tranquilidad a los locales, que comenzaron a controlar más cómodamente el partido. El Espanyol, sin embargo, no renunció al empate y buscó reaccionar.

Con el partido entrando en los últimos minutos, la Real dispuso de ocasiones para sentenciar definitivamente. Los locales encontraron espacios ante un Espanyol obligado a adelantar líneas, pero Dmitrovic apareció para mantener las opciones de su equipo. La intervención más destacada llegó en el minuto 82, cuando Gonçalo Guedes remató a bocajarro tras un centro de Carlos Soler. El portero blanquiazul reaccionó con rapidez y evitó el tercer gol. Manolo González intentó dar aire al equipo con los cambios e hizo entrar a Jofre y Pere Milla en los últimos minutos, pero el Espanyol no encontró la acción definitiva para volver a igualar el partido.



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