Gianni Infantino sigue perdiendo apoyos tras la gran polémica que ha rodeado sus planes para el futuro de la FIFA. El presidente del organismo que regula el fútbol internacional ha recibido un nuevo revés de gran impacto después de que la Federación de Fútbol de Gales haya anunciado oficialmente que le retira la confianza. Se trata de la primera federación que hace público este paso, pero no sería la última, ya que Inglaterra y Rumanía también estudian posicionarse en contra del dirigente suizo. La decisión llega solo unos días después de que la FIFA presentara el proyecto para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva sociedad destinada a gestionar los derechos comerciales y las competiciones del organismo, incluido el Mundial. La propuesta preveía vender hasta un 20% de esta nueva empresa a inversores privados, una idea que desencadenó una fuerte oposición dentro del fútbol internacional.

En el comunicado oficial, la Federación Galesa es especialmente contundente con Infantino. El organismo considera que los «recientes errores en la gobernanza, el liderazgo, los valores, la gestión de los equipos y la comunicación» han provocado que el presidente de la FIFA haya perdido su confianza. Además, el comunicado añade que «no poner los intereses del fútbol por delante es un error que no podemos aceptar», una crítica directa a la manera en que Infantino ha gestionado este proyecto.
Infantino, contra las cuerdas
La presión sobre el máximo dirigente de la FIFA no deja de crecer. La UEFA ya había advertido públicamente que sus federaciones miembros no participarían en las competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto seguía adelante, mientras que la CONCACAF también había expresado su desacuerdo con la iniciativa. Ante esta avalancha de críticas, la FIFA anunció el viernes que daba marcha atrás. En un comunicado, Infantino aseguró que el organismo renunciaba a crear esta filial tras «escuchar atentamente a todas las partes».

A pesar de este paso atrás, la crisis institucional parece lejos de terminarse. La decisión de Gales puede marcar un precedente importante y abrir la puerta para que otras federaciones retiren también su apoyo al presidente de la FIFA. Si Inglaterra, Rumanía u otras federaciones acaban siguiendo el mismo camino, Infantino podría afrontar una de las etapas más delicadas desde que ocupa la presidencia de la FIFA, con una oposición cada vez más visible dentro del fútbol internacional.

