El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha actuado con contundencia contra Gerard Piqué por su actitud como presidente del Fútbol Club Andorra. El exjugador catalán protagonizó un enfrentamiento muy agresivo con el árbitro Alonso de Ena Wolf -con quien ya había tenido algún encontronazo en el pasado- y ha sido castigado de manera ejemplar. Piqué ha quedado inhabilitado durante dos meses de sus funciones en el Andorra y ha recibido una sanción de seis partidos. Esta decisión de la RFEF se ampara en el acta arbitral de De Ena Wolf, que asegura que Piqué lo persiguió y amenazó después del último duelo del Andorra y llegó a desearle «que tuviera un accidente».

La sanción a Piqué se amplía a todo el Andorra como club en general, ya que el palco y las zonas VIP del club pirenaico estarán cerradas durante los próximos dos partidos. Además, otros cargos importantes de la entidad han recibido también sanciones ejemplares. Es el caso de Ferran Vilaseca, presidente del club, que ha quedado inhabilitado durante cuatro meses, así como el de Jaume Nogués, director deportivo, a quien le han caído dos meses. Finalmente, el delegado del equipo, Cristian Lanzarote, ha recibido una sanción de tres partidos y dos meses de inhabilitación y otros miembros del club han sufrido también algún castigo menor.
El Andorra se defiende
Por parte del Andorra, se asegura que algunas de las acusaciones que han recibido sus directivos son falsas y también se dice que el árbitro De Ena Wolf ha actuado premeditadamente en contra de este club. Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en el Andorra-Albacete, en el que la derrota de los pirenaicos por la mínima ha dejado al equipo sin casi ninguna opción de entrar en el play-off de ascenso a la Primera División.

