Desde que José Mourinho dejó de ser el entrenador del Real Madrid en el año 2013, nunca había vuelto al Estadio Bernabéu. Este miércoles, en la vuelta de los dieciseisavos de final de la UEFA Champions League con el Benfica, tenía que ir, pero a la hora de la verdad las cosas han tomado otro rumbo. Para empezar, cabe recordar que en el partido de ida fue expulsado por protestar. Esto ya le impedía sentarse en el banquillo. Aun así, el Madrid le tenía preparada una cabina de prensa con toda clase de comodidades para que pudiera seguir el partido desde allí. Finalmente, sin embargo, Mourinho no se ha presentado.

El plantón de Mourinho al Madrid

En lugar de situarse en el espacio que tenía preparado dentro del campo, Mourinho ha decidido seguir el partido desde el aparcamiento del Bernabéu, dentro del autobús del Benfica. El entrenador portugués ha visto el partido con una tableta y probablemente ha mantenido algún tipo de contacto con los técnicos que han dirigido al equipo durante los noventa minutos. Mourinho sí que se dejó ver en el hotel de concentración del Benfica en Madrid, donde firmó autógrafos para los merengues que guardan un buen recuerdo de él. No obstante, no hizo acto de presencia en la grada del feudo blanco tal como estaba previsto.

Mourinho y Arbeloa, durante el Benfica-Madrid de la ida | Europa Press
Mourinho y Arbeloa, durante el Benfica-Madrid de la ida | Europa Press

Una vez terminó el partido y con la eliminación del Benfica a manos del Madrid, Mourinho esperó a sus jugadores y compañeros del cuerpo técnico en el autobús y se fue con ellos. Por lo tanto, intentó no pisar el Bernabéu de ninguna manera. Esto también supuso negarle el saludo a Álvaro Arbeloa, técnico del conjunto merengue que fue futbolista del Madrid cuando el portugués era el entrenador del equipo y que siempre habla maravillas del técnico de Setúbal. Una nueva excentricidad de Mourinho, una más en su larga colección.



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