Hansi Flick no solamente debe entrenar a un equipo que es líder de la Liga EA Sports y compite por ganar todas las competiciones que aún se juegan. El alemán tiene que jugar al ajedrez con sus jugadores en una fase de la temporada crítica y con lesiones importantes que han perjudicado a su plantilla, porque debe encontrar el equilibrio entre hacer rotaciones, dar descanso y no perder los partidos importantes que se están jugando estas semanas. El entrenador culé ha hecho, hasta ahora, un gran trabajo en la gestión de sus hombres, y una prueba de ello es la victoria conseguida 3-0 contra el Mallorca en la jornada 23 de la Liga.

El perfecto equilibrio
Sin Gavi, Pedri, Raphina ni Christensen. Y, a última hora, sin Frenkie de Jong, quien no ha estado al 100% para este partido de Liga. Con la obligación de ganar. Con la necesidad de no perder a más jugadores. Todo esto ha sido completado por un Flick que ha encontrado el equilibrio perfecto entre arriesgar y dar descanso para salir otra jornada más como líderes de la Liga. La gestión del técnico culé ha sido impecable, los resultados hablan por sí mismos.
El Barça no puede implementar toda la intensidad de juego que le gustaría, como se ha podido ver al inicio de la primera parte contra el Mallorca. En estos primeros minutos las ocasiones no han llegado, pero cuando se ha marcado el primer gol, el partido ha cambiado de dinámica. Este Barça modo «eco» es efectivo, lo que hace le sale bien. Sin tener la intensidad que sí pudimos ver al inicio de temporada, los blaugrana continúan consiguiendo los resultados deseados y manteniendo el control de daños de la mejor forma posible.
Este Barça gana mientras mantiene todas las piezas posibles de su plantilla y enfrenta un final de campeonato sin ceder terreno con los rivales. Flick ha logrado no sufrir, en forma de resultados negativos, los males de las lesiones de algunos de los jugadores más importantes de su plantilla. Termina la jornada 23 de Liga con la victoria de un Barça que, mientras espera el regreso de esas figuras clave para poner la siguiente marcha en el final de temporada, ha superado una prueba más gracias a la gestión de Flick.
