Gran revés para el Real Madrid. El conjunto blanco ha perdido contra el Benfica de José Mourinho en la última jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League y no ha podido clasificarse para los octavos de final, viéndose obligado a disputar los dieciseisavos de la máxima competición continental (4-2). Además, los portugueses han podido clasificarse gracias a un gol del portero, Anatoliy Trubin, en la última jornada del partido, teniendo en cuenta que el Benfica necesitaba un gol más para poder llegar a la siguiente ronda de la Champions. Así pues, el Madrid de Álvaro Arbeloa continúa obteniendo malos resultados y, ahora, ha quedado humillado por su maestro: Mourinho. En los play-offs, los blancos deberán jugar contra el Bodo/Glimt o el mismo Benfica.
La crónica del Benfica 4-2 Madrid de Champions
El Madrid, que le bastaba con un empate en su visita a Lisboa, entró dubitativo al partido y estuvo a punto de pagarlo. De hecho, el árbitro señaló un penal a favor del Benfica, pero el VAR lo rectificó. Finalmente, a la media hora, apareció el de siempre, Kylian Mbappé, para marcar de cabeza un centro de Raúl Asencio. Sin embargo, los portugueses dieron la vuelta al resultado en los últimos minutos de la primera parte, primero gracias a Andreas Schjelderup y, después, en la última acción de los primeros 45 minutos, a partir de un penal que, esta vez, sí se acabó señalando y transformó Vangelis Pavlidis.

En la reanudación, la situación continuó siendo la misma y el Benfica pudo ampliar las distancias en el marcador gracias, de nuevo, a la conexión entre Pavlidis y Schjelderup, con el noruego firmando el doblete. Arbeloa intentó reaccionar con algunos cambios y lo logró al cabo de unos minutos, con Mbappé, de nuevo, recortando diferencias para los blancos, pero el ímpetu de los madrileños en ataque acabó ahí. El Benfica aguantó con firmeza y, después de que Asencio y Rodrygo fueran expulsados y el Madrid terminara con 9 jugadores en el terreno de juego, el portero, Anatoly Trubin, desató la locura en Da Luz con el gol de la clasificación. A pesar de que los portugueses ya ganaban, necesitaban un gol más para clasificarse para los dieciseisavos, y el ucraniano subió a rematar en la última acción del duelo para llevar a su equipo a la gloria.

